¿Puedes fiarte de un coche que lleva tiempo aparcado? La respuesta es no

¿Puedes fiarte de un coche que lleva tiempo aparcado? La respuesta es no
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En la actualidad, la compra y venta de vehículos de segunda mano se ha puesto muy de moda. En este mercado, puedes llegar a encontrar el coche que tanto deseas con un buen aspecto exterior y un kilometraje bastante bajo. Sin embargo, lo que en un primer momento puede parecerte una ganga, se puede transformar en un pozo sin fondo.

El principal motivo se debe a que un coche con un kilometraje muy bajo puede haber pasado mucho tiempo sin moverse. Si durante el periodo de tiempo que ha permanecido estacionado no se han hecho las pertinentes revisiones, las consecuencias pueden ser fatales. De hecho, las averías ocultas bajo esa llamativa apariencia, acabarán encareciendo el valor del vehículo más de lo esperado.

Si crees que te estamos tomando el pelo, te explicamos algunas de las averías que seguramente aparezcan al poco de adquirirlo.

1. Motor de los elevalunas eléctricos

La cómoda función de los elevalunas eléctricos puede convertirse en un quebradero de cabeza si no se usan con frecuencia. Su sobreexposición a la humedad (debido a que en la caja de la puerta donde van montado siempre hay agua) provoca que en muchas ocasiones acabe oxidándose. Impedir que esto suceda es tan sencillo como subir y bajar las ventanillas de vez en cuando. Este gesto tan simple ayudará alejará por completo la aparición del óxido.

2. Deformación de los neumáticos

Teniendo en cuenta que los neumáticos son los elementos que mantienen al vehículo en contacto con el suelo, es obvio que son los que más sufren cuando lo dejamos estacionado durante largos periodos de tiempo. Al soportar durante días el peso del coche, los neumáticos sufren un desgaste superior al habitual.

La mejor solución para evitar esto es fijar unos tacos en cada una de las ruedas. De este modo, el peso del mismo se reparte y el impacto será mejor. Otra solución, es inflarlas con una presión un poco superior a la recomendada. Gracias a ese pequeño exceso, la erosión de los neumáticos tardará en aparecer días e incluso meses.

3. Líquido de frenos

Este es uno de los puntos más importantes a tener en cuenta. Muchos conductores olvidan que el líquido de frenos hay que cambiarlo sí o sí cada dos años. La obligación de cambiarlo no es un tema baladí y se debe a uno de los compuestos del líquido. En concreto, un éter que es hidrófilo, por lo que absorbe el agua que hay en la atmósfera y poco a poco se va “hidratando”. En otras palabras, provoca que aparezca agua en el sistema de frenado cuyas consecuencias son:

  • Provoca la aparición del fenómeno conocido como “fadding” del líquido de frenos, es decir, una perdida de rendimiento de los frenos que llegan incluso a dejar de funcionar.
  • Algunos elementos del sistema de frenado son susceptibles de oxidarse, especialmente, los grupos hidráulicos de los sistemas de ABS. Una reparación que es muy cara.

4. El motor también se resiente

Lejos de lo que la mayoría de la gente piensa, el motor no solo se desgasta cuando está en marcha, también lo hace si lo dejamos durante largos periodos de tiempo inactivo. El óxido no tardará en aparecer sobretodo si está estacionado en una zona de costa o de gran humedad. Por ello, te recomendamos que enciendas el motor al menos una vez al mes para se rubrique bien. Evitar la corrosión en el motor del coche es esencial si no quieres tener que reparar una avería de miles de euros.

5. Fugas de aceite

Sin duda, es uno de las averías más frecuentes. Cuando un propulsor pasa un largo periodo de tiempo parado, las gomas que lo acompañan se secan y comienzan a rasgarse. En otras ocasiones, se encogen. En ambos casos, se producen fugas que pueden ser tanto internas como externas. En estos casos, lo mejor que te puede ocurrir es que sean externas, porque así al menos serás consciente de que existe un problema. Las fugas internas tienen lugar, principalmente, por los retenes de las guías de válvulas.

6. Bombas de agua y limpiparabrisas

Algunos de los detergentes que se utilizan para limpiar el parabrisas forman un barrillo en el fondo del tanque que los contiene cuando llevan mucho tiempo en él. Esta sustancia termina por obstruir la bomba que pulveriza el agua en el cristal. Además, al igual que en el caso del elevalunas, el motor eléctrico puede llegar a agarrotarse y oxidarse.

Después de leer esto, ya sabes que cuestiones tienes que tener en cuenta antes de adquirir un vehículo de segunda mano. Pero esta información no solo te vendrá bien en estos casos. Si por algún motivo tu coche ha tenido que pasar una larga temporada inmovilizado, no olvides revisar estos puntos antes de iniciar la marcha. Aunque, lo que está claro que el mejor sistema para evitar estos sustos es un correcto mantenimiento durante el periodo de tiempo que vaya a estar aparcado.

Fuente: Frenomotor, Autocasión.

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