Este humo te indica que tu coche está apunto de dejarte tirado

Este humo te indica que tu coche está apunto de dejarte tirado
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A la hora de arder, el gasóleo produce más humo que la gasolina. Una realidad que provoca que los coches diésel generen más emisiones. Sin embargo, no todos los humos son iguales y en algunas ocasiones nos avisan de que algo raro puede estar ocurriendo. Por ello, en función del tipo de humo que salga por el tubo de escape, debes preocuparte o no. De hecho, analizando el color podrás determinar lo que puede estar ocurriendo dentro del motor y poner una solución antes de que sea demasiado tarde.

1. Humo blanco y denso al encender el vehículo

Este tipo de humo suele aparecer cuando a tu vehículo le cuesta encenderse. En estos casos, cuando está en marcha comienza a expulsar un humo blanco (bastante espeso) que desaparece cuando el motor se calienta por completo. Ese humo blanco es en realidad vapor de gasóleo, de ahí su color. Su aparición se debe a que la bomba de inyección está fuera de punto, por lo que inyecta el combustible antes o después de tiempo. Este fallo implica que la mayoría del combustible no se queme y por el contrario se evapore. En caso de que tu coche no tenga bomba de inyección, se debe a que la cámara de combustión está demasiado fría, lo que quiere decir que puedes tener un precalentador estropeado o en mal estado.

2. Humo blanco en frío y en caliente

Que tu coche expulse un poco de humo poco espeso y blanco es bastante normal, especialmente en invierno. Sin embargo, cuando el problema persiste una vez que el motor ya ha entrado en acción, algo raro está pasando. En este caso, seguramente se trate de un problema de refrigeración en el que el anticongelante entra en el cilindro y se mezcla con el combustible. El olor del humo que producen al entrar en contacto es muy peculiar, por lo que no te será difícil reconocerlo. Además, irá acompañado de fallos en la temperatura, en cuyo caso se puede deber a que la culata esté mal y haya que reemplazarla.

Por desgracia, no es una reparación barata. La gracia rondará entre los 600 y los 1200 euros. Pero, si decides posponer en exceso la visita al taller, la culata se deformará hasta tal punto que el coste de la reparación ascenderá hasta los 3.000 euros. Sin duda, una visita a tu taller de confianza puede salvarte.

3. Humo negro al acelerar

El famoso humo negro que aparece cuando aceleramos también es pájaro de mal agüero. Su aparición se debe a una mala combustión del gasóleo, normalmente por un exceso de carburante o por una mala pulverización de los inyectores. En la mayoría de las ocasiones, el problema se debe a que hay un problema en la válvula recirculadora de gases de escape. Cuando pisamos el acelerador, está llave debería cerrarse para que solo entrase en el cilindro aire limpio. Sin embargo, al no cerrarse el carburante se mezcla con el gas de escape recirculando, provocando que haya menos cantidad de oxígeno y por lo tanto el gasóleo no se quema por completo.

Aunque, este es quizá el principal motivo, también se puede deber a que tengamos una toma de aire en el colector de admisión. En su defecto, también puede deberse a que el caudalímetro está en mal estado.

4. Humo oloroso y azulado

Por último, si por el tubo de escape sale un humo azulado y con cierto olor a tostado, debes preocuparte: el aceite ha entrado en la cámara de combustión. Esta situación, que no es muy frecuente, puede derivar de las siguientes situaciones:

  • La culata está en mal estado y deja pasar el aceite al cilindro número 1. En estos casos el humo es visible en todo momento.
  • Que los retenes de las guías de válvulas estén gastados. Cuando esto ocurre, el humo sale debido al vacío que se genera en los cilindros que absorben el aceite y que rezuma por las válvulas.
  • En el caso de que el turbo este gastado, el aceite que lubrica su eje acaba colándose por el circuito de admisión. De este modo, el humo saldrá especialmente cuando aceleras fuerte y cuando está al ralentí.
  • Por último, este humo hace acto de presencia cuando el motor está gastado. En estos casos, el humo suele salir siempre, pero especialmente cuando aceleras.

Independientemente de cuál sea tu caso, te recomendamos que vayas directamente al taller. Ellos determinarán cuál es el origen del humo y evitarán que el problema vaya a peor.

Fuente: Autocasión

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